Prevención
Prevención
La prevención no son solo las vacunas y las revisiones que indica el médico según el calendario oficial. También es importante protegerse de las promesas engañosas: un remedio que no funciona puede quitarle el tiempo que necesita para un tratamiento real, además de dinero, y a veces incluso hacerle daño. A continuación encontrará una forma tranquila de actuar cuando le ofrezcan una solución «única» para un problema de salud.
Cuanto más llamativa es la promesa y menos detalles comprobables contiene, más motivos hay para aplazar la compra y hablar antes con el médico.
Qué necesitará
- El anuncio, artículo o mensaje que describe el producto
- Unos minutos para no decidir en el momento
- La posibilidad de encontrar la fuente original: el nombre del estudio o de la organización
- Una lista de preguntas para el médico, que conviene ir anotando durante la revisión
- Disposición a aplazar la decisión hasta la consulta
Pare y no se precipite
La publicidad suele jugar con las emociones: «quedan tres unidades», «descuento solo hoy». Un método médico de verdad no desaparece en un día, y las prisas impiden valorar la oferta con la cabeza fría.
Ejemplo ficticio: un temporizador de cuenta atrás en la página de venta es una técnica de marketing, no una señal del valor del producto.
Valore el alcance de las promesas
Si un solo producto supuestamente sirve para muchas enfermedades que no tienen relación entre sí, hay un motivo serio para dudar. Los métodos probados suelen tener usos bien delimitados y limitaciones conocidas.
Busque en qué se basa el anuncio
Frases como «los científicos lo han demostrado» o «clínicamente probado» no significan nada si no se cita el estudio. Intente averiguar quién hizo la comprobación, cuándo y con quién, y si hubo comparación con un grupo de control.
Separe las historias de los datos
Los relatos conmovedores de curación pueden ser sinceros, pero no demuestran que fuera el producto lo que ayudó. El efecto placebo y la evolución natural de la enfermedad explican muchos de esos casos.
Ejemplo ficticio: una persona empieza a probar un producto en el peor momento de un resfriado y a la semana está bien; eso suele ocurrir también sin producto alguno.
Compruebe quién está detrás de la oferta
Mire si el vendedor ofrece datos de empresa claros y si no se hace pasar por médico o por una organización sanitaria. Las alusiones a «saberes prohibidos» y a una conspiración de los médicos son un rasgo típico de la publicidad engañosa.
Consulte las valoraciones oficiales
Sobre muchos métodos populares ya existen dictámenes de organizaciones científicas y médicas. Por ejemplo, sobre la homeopatía los han publicado el NHMRC australiano, la Comisión de la Academia de Ciencias de Rusia contra la Pseudociencia y NHS England.
Háblelo con su médico
Enséñele el anuncio o háblele del producto. Puede conocer riesgos e interacciones que el vendedor calla y orientarle sobre qué opciones probadas son adecuadas para usted.
Trampas habituales
- Creer que la palabra «natural» garantiza la seguridad
- Tomar las opiniones de la web del vendedor como valoraciones independientes
- Dejar el tratamiento prescrito por un producto nuevo sin decírselo al médico
- Confundir un experimento con células o animales con un beneficio demostrado en personas
- Fiarse de la mención a un científico sin el nombre del estudio ni de la organización
- Darle vergüenza contarle al médico que está probando algo además del tratamiento
Si aún tiene dudas
- Si no consigue encontrar la fuente original, considere la afirmación no comprobada y aplace la compra
- Si falta mucho para la consulta, anote las preguntas y retómelas con el médico
- Si un familiar insiste en un producto, propóngale pedir juntos la opinión del médico
- Si duda de la recomendación de su médico, pida una segunda opinión a otro especialista
Póngase a prueba
- No tomo la decisión bajo la presión de un plazo
- He buscado la fuente original de la afirmación y sé si la he encontrado o no
- Entiendo si hubo comparación con un grupo de control
- Distingo las historias personales de los resultados de los estudios
- Sé lo que dicen las valoraciones oficiales sobre este método
- He hablado del producto con mi médico antes de cambiar nada
Qué promete la publicidad y qué conviene comprobar
| Frase del anuncio | Qué puede esconder | Qué comprobar |
|---|---|---|
| «Sirve para todo» | Ausencia de un ámbito de uso claro | Si hay estudios en una afección concreta |
| «Clínicamente demostrado» | Un estudio sin nombre o muy pequeño | Nombre, tamaño y diseño del estudio |
| «Sin efectos secundarios» | Nadie ha buscado efectos secundarios | Si se mencionan riesgos y limitaciones |
| «Lo que los médicos ocultan» | Un intento de sembrar desconfianza hacia la medicina | La postura de las organizaciones médicas de la especialidad |
| «Solo hoy» | Presión para decidir rápido | Si se puede aplazar la compra hasta la consulta |
Secciones relacionadas
- Investigación
Cómo leer los estudios: grupo de control, placebo, revisiones sistemáticas y niveles de evidencia.
- Preguntas
Preguntas que le ayudarán a hablar con su médico sobre los beneficios, los riesgos y la fiabilidad de un método.
- Métodos
Medicina basada en la evidencia, doctrinas históricas y prácticas alternativas: qué se sabe de ellas y cómo se evalúan.
Fuentes
- OMS — información para pacientes
- NHMRC — Statement on Homeopathy (2015)
- NHS England (2017)
Este material refleja el estado del conocimiento en la fecha de su preparación. Las valoraciones científicas y las recomendaciones oficiales se revisan a medida que aparecen nuevos estudios, así que tome sus decisiones de salud junto con su médico.